Legó la feria de Sevilla, y el año pasado no fui. En mis 35 años de vida, solo un año que viví en Tenerife y el pasado me quedé sin ir.
Antiguamente recuerdo que iba a la feria todos los días, incluso el sábado o el domingo a la calle del Infierno. También recuerdo estar a última hora buscando y encontrando a gente para no llegar a casa de día, incluso acabando la noche o bien con gente que no conocía o con gente que aún conociéndola de vista o lo que fuera, nunca haber imaginado pasar una noche de marcha.
Han pasado muchos años y muchas cosas, en el 96 fui todos los días con fiebre, de hecho perdí 5 kilos en esa semana de lo malito que estaba. O cuando Luís estuvo una semana en mi casa sin ducharse ningún día, porque tenía frío...
Y más anécdotas que podría contar, en cambio hoy en día, no me apetece ir, voy por obligación, pero por mi, me quedaba en Granada haciendo otra casa.
Porque realmente, para mi tristeza, ni tengo un plan especial que me atraiga, ni ganas de encontrarlo, pereza me da hasta pensarlo.
Una vida muy triste sin amigos míos, porque conocidos y amigos de Elena hay muchos, pero algo mío, poco o nada, más bien nada.
Pero bueno, se hará lo que se pueda, y el lunes tendré que quitar de los zapatos el albero... espero que no el barro.
viernes 23 de abril de 2010
La feria de Abril de Sevilla
Publicado por
EMiLiO
a las
19:12
Etiquetas: Filosofeando
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentarios:
joer, que optimista te veo!!!
Publicar un comentario en la entrada